Hay objetos impresos que utilizamos durante unos minutos y otros que permanecen con nosotros durante meses. Las agendas y los calendarios pertenecen a este segundo grupo. Nos ayudan a planificar el trabajo, recordar fechas y encontrar un lugar para las ideas. Por eso, cuando están bien diseñados, también son una forma de mantener presente la identidad de una marca en la vida cotidiana.